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La vuelta al cole: cómo facilitársela a los niños

Facilitar la vuelta al cole es algo que tenemos en mente todas las familias. Más de dos meses de vacaciones separan a tu hijo de la rutina escolar. Mientras tanto, horarios locos, poco orden y muchos planes suelen ser la tónica general del verano. Muchos niños están deseando volver al cole, reencontrarse con sus amiguitos y con su orden, que parece que no, pero es muy necesario para algunos de ellos. Otros, sin embargo, están en la gloria en casa y no tienen ningunas ganas de empezar de nuevo. A estos, sobre todo, hay que echarles una mano pero, a los que quieren volver también porque pueden decaer las ganas pasados los primeros días y porque, sobre todo cuanto más pequeños sean, necesitan que les anticipemos lo que viene. A todos nos gustaría una vuelta al cole fácil, sin dramas y con ganas y para ello es bueno tener en cuenta algunas ideas que nos pueden ayudar.

Facilitar la vuelta al cole

niño escribiendo

Recuperar los horarios

Los días previos a la primera jornada escolar, conviene que, progresivamente, se vayan acostando más temprano, para que el cuerpo se vaya adaptando a la hora de acostarse durante el curso. Fin de semana incluido si es posible, sobre todo si empiezan el lunes. Para eso los adultos tenemos que programar con antelación el momentos duchas-cenas-dientes-cuento…

Hablar del cole y ver fotos, trabajos…

Es positivo hablar sobre lo que más les gusta del cole, ver fotos de sus amigos y de actividades que hicieran el curso pasado, así como revisar los trabajos que hizo. Así van entrando en materia y, además, despertamos emociones agradables en relación con el cole.

Tratar los miedos

También es muy importante valorar si tiene algún miedo para buscar soluciones si es “real” o calmarle en el caso de que sea infundado. Por ejemplo, puede darle miedo perderse de camino al patio; una posible solución sería preguntar a un profesor. Conviene decirle al niño “¿qué podrías hacer en ese caso?” para que sea él el que genere alternativas. Sin son miedos sin base real, es básico respetarlos y asumirlos, no tratarlos como una tontería. Mejor, ayudarle a darse cuenta o idear cómo poder estar tranquilo (qué pensar o recordar o qué hacer en esos momentos).

Ojo con los niños que parece que todo va bien porque, aunque no lo verbalicen, podrían estar asustados. En líneas generales, no solo frente a la vuelta al cole, creo que es importante observar de forma continua a nuestros hijos para detectar pequeños cambios en ellos que deriven de lo que están sintiendo. Y escucharles siempre porque de ahí podemos sacar mucha información indirecta.

Ver la fecha de vuelta en el calendario

Y marcarla para ver cuántos días quedan, ir contándolos…

Recordar las rutinas escolares

A los niños esto les da seguridad porque saben qué va a pasar: cómo es la entrada al cole, si van al aula matinal qué hacen en ella y quién les lleva luego a su clase, cuándo desayunan, el recreo, si se queda a comedor algún día o usa la ruta del autobús o si tiene colegio por la tarde. Es una de las formas más efectivas de hacer una vuelta al cole fácil.

Preparar el material escolar

Hacerles partícipe y responsable de sus cosas, revisando qué podemos reutilizar del curso pasado y anotando qué necesita. Que los peques elijan, en la medida de lo posible, su material, favorece que se ilusionen.

Transmitir alegría y entusiasmo 

Si los niños ven que estamos contentos con la vuelta al cole, que realmente es el caso de muchos padres por el lío de conciliar y por la intensidad veraniega (aunque luego da penita), su valoración de la situación será positiva. En este sentido y sobre todo en el caso de que sea el primer año en la escuela infantil o en el colegio, muchas veces los padres tenemos miedo a cómo irá todo, preocupación porque se adapte y esté bien, tristeza o tal vez impresión por el tiempo que pasa volando… Y está bien sentir eso, es natural. Pero nuestros hijos pequeños necesitan seguridad así que es importante transmitir serenidad y confianza.

Planear una actividad chula para la tarde del primer día de cole

Una idea para facilitar la vuelta al cole puede ser que el niño elija hacer algo especial esa tarde. No es necesario que sea algo muy exagerado y la elección ya depende de cada familia: puede ser ver una peli en casa o en el cine, ir a merendar a un sitio especial, hacer una manualidad juntos, dar un paseo con la bici… Lo importante es que el niño sienta que es algo especial y que lo elija, si es posible, él. Si hay más hermanos pueden hacerse varios planes o consensuar uno.

Acompañarles el primer día de cole

Si suelen ir en autobús lo ideal es que ese día les llevemos en la medida de nuestras posibilidades. Si es viable, además, que sean ambos progenitores los que vayan con él. Eso les transmite sensación de seguridad.

El día de antes…

Es fundamental dejar todo preparadísimo para no ir con prisas por la mañana. Todos sabemos que las prisas son íntimas amigas de los nervios. Y cuanto más participen los niños en los preparativos, más tendrán presente lo que va a ocurrir al día siguiente y se sentirán partícipes de su vida. Una buena idea puede ser que sean ellos mismos los que preparen su ropa y mochila con nuestra ayuda cuando sea necesario o nos lo demanden. Por nuestra parte, nosotros también debemos dejar preparado todo lo que necesitemos así como el desayuno y la casa recogida por la noche. En este post sobre las prisas mañaneras tienes algunas estrategias para sobrevivir a las mañanas.

Anticipa a tu hijo cómo va a transcurrir el día siguiente de forma muy específica. Quién le llevará, cómo iréis (andando, en coche o en autobús). Pero también, qué hará en el cole (esto más o menos pero seguramente cantar, desayunar, conocer la clase, ir al patio, contar lo que han hecho en verano…).

El día de la vuelta al cole (fácil jeje)

Esa mañana…

Tendemos a dejar que duerman el máximo posible porque nos da pena. Y luego no respetamos que el niño tarda en despertarse, no se quiere vestir porque le da pereza, que se ponga nervioso por nuestros constantes “date prisa” y tire la leche (megadrama familiar). Yo creo que es mucho mejor que duerma 10 o 15 minutos menos pero que cuente con ese tiempo para hacer la transición más relajadamente. Eso nos permite:

  • despertarle lentamente con besitos y caricias
  • darle tiempo para desayunar tranquilamente
  • tener margen para darle tiempo si no se quiere vestir
  • que pueda jugar un poco incluso antes de salir

Para que todo sea lo más fluido posible es recomendable que los adultos nos levantemos antes para estar preparados cuando vayamos a despertarles. Así, “solo” tendremos que encargarnos de ellos. Lo único que yo dejaría sin hacer es desayunar, para hacerlo en familia.

Salir con tiempo

El primer día muchas familias van con prisa y todos salimos a la misma hora así que… atasco al canto, todos nerviosos y mal ambiente. Es mejor llegar un poco antes y que nos sobre tiempo. Podemos cantar una canción en el coche o ver los árboles o algo que haya por el paseo en caso de llegar antes. Por otro lado, aunque es probable que la situación sanitaria actual no lo permita, hacer una entrada al aula y saludar a la maestra cuando el pasillo no está lleno de familias también da mucha tranquilidad a los peques. Si la cosa se ha cruzado y llegamos tarde pensemos que no es el fin del mundo. Mejor no decir nada y que el niño vaya tranquilo.

Recogerle con tiempo

Para evitar la sensación de abandono que puede sentir un niño cuyos padre se retrasan en la recogida, intenta llegar unos minutos antes.

Contar con que puede ser un fiasco

Puede que, pese a todo nuestro esfuerzo, llega el día y es un desastre. Nuestro hijo llora, dice que no quiere ir y no colabora nada. Reaccionaremos mejor si hemos contemplado que eso puede ocurrir. Estaremos más tranquilos y habremos pensado con anterioridad qué podemos hacer. De hecho puede ser positivo incluso que le transmitamos al niño que puede ocurrir. Que tal vez se ponga un poco nervioso, que a veces nos pasa a todos y que estaremos para ayudarle. Sobre el momento de la despedida… uf, ¡a veces es horrible! Está claro que a los 5 minutos de irse los padres lo normal es que, casi todos, dejen de llorar. O, si no, al rato. La cuestión es por qué, si porque realmente se han calmado o porque no les queda otra… En cualquier caso, confiemos en su capacidad para superar adversidades.

Qué hacemos en ese caso para facilitar la vuelta al cole.

Yo soy partidaria de que sean los padres los que calmen, todo lo posible, a los niños. Es decir, que no se vayan hasta que el niño entre bien al aula, este curso al centro escolar porque es probable que los padres no puedan pasar dentro. Aunque me consta que no siempre es factible hacerlo.

Pero es cierto que, a veces, los padres podemos ser un poco “torpes”. Nos da pena nuestro niño, estamos nerviosos por llegar tarde al trabajo… Así que en ocasiones igual es mejor irse para no alargarlo más, enfadarnos… Eso lo debe valorar cada familia. Por supuesto, previamente hay que transmitir calma al peque. Decirle niño que le queremos, que le vamos a recoger luego, que entendemos que está agobiado pero que jamás le dejaríamos en un sitio en el que le fuera a pasar algo. También que a nosotros también nos pasó lo mismo el primer día pero que luego nos encantó el cole…

Nada de amenazas pero tampoco ay, qué penita. El niño se sentirá incomprendido y poco querido en el primer caso, o desvalido en el segundo. Hablar de otras cosas, conocer con él el aula si nos permiten acceder puede ayudar a relajar el ambiente. Y, por supuesto, un niño intranquilo debe ser recogido y acogido por la maestra una vez se hayan marchado sus padres.

En caso de que la situación de oposición al cole se alargue, yo hablaría con el departamento de orientación del colegio. Así, con unas pautas podría ir superando ese obstáculo y desde el propio centro se abordaría también el problema.

pizarra "back to school"

Os deseo una vuelta al cole fácil, un primer día estupendo y un curso mejor todavía.

¿Organizas bien el primer día del cole? ¿Lo temes o crees que va a ir rodado? ¿Nos compartes algún truco secreto que tengas para una vuelta al cole fácil?

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GRACIAS POR LEERME

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Comments (4)

  • Nuria

    septiembre 1, 2021 at 11:35 pm

    Genial post! Ideas muy buenas en las que algun@s que somos muy básicos no caemos

  • Macarena

    septiembre 2, 2021 at 8:18 am

    Fantástico Post ❤️❤️ GRACIAS

  • Adelaida

    septiembre 7, 2021 at 11:16 pm

    Muchas gracias!! Muy completo y si no es mucho pedir… qué hacer si la cosa se tuerce en las semanas posteriores… mi mayor preocupación es el comedor (traemos malos hábitos de casa) y no sé ni cómo plantearle la situación a mi hija…

  • tranquilitamente

    septiembre 17, 2021 at 12:08 pm

    ¡hola! pues este año nosotros hemos vuelto al cole casi terminando de secarnos el bañador, pero sí es cierto que hemos preparado todo de forma colaborativa para que la implicación facilitase la labor. y diré que creo que ha funcionado.

    está claro que el sueño está haciendo mella y la vuelta al cole es dura siempre para mayores y pequeños, pero es verdad que según como la enfoques, coges la ola y no dejas que te empape.

    importante el el punto que destacas de que puede ser un fiasco, porque es verdad que a veces queremos gestionar la frustración ajena (hijil) y se nos olvida la propia. y hay que asumir que los planes no siempre salen bien, por mucho cariño que uno les ponga.

    ¡un saludo y seguimos, tranquilitamente!

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