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Estilos de crianza y su influencia en la personalidad

Habitualmente se establecen 4 categorías de estilos de crianza. Lógicamente, no son compartimentos estancos y es normal oscilar entre uno y otro si bien la clasificación puede ayudarnos a conocernos mejor como hijas y madres que somos. A continuación describiré cada estilo de crianza y aportaré los aspectos positivos que pueden tener dado que, en muchas ocasiones solo vemos los negativos y quedarnos con los positivos de otro estilo que no sea el nuestro puede hacer que flexibilicemos nuestra forma de educar.

Estilo de crianza: cuatro categorías

      1.Estilo de crianza autoritario

Estilo de crianza autoritario

Creencias de los padres

Los padres se mueven por creencias tales como que deben estar al control, ser perfectos y responsables de todo y que son los que tienen los derechos. En relación con los niños creen que deben obediencia y respeto a lo adultos.

Tendencia de los padres

Su tendencia es imponer normas y reglas duras y rígidas no consensuadas en un ambiente rígido, poco flexible en el que solo caben sus opiniones e ideas y se ignora lo que piensa y siente el niño. Suele ser dominante y exigir obediencia y respeto si bien sus únicas herramientas para ello son la penalización (castigo, amenazas, crítica, violencia física…) o el halago y las recompensas para poder controlar. La respuesta a un comportamiento no deseado es, por tanto, gritar, sermonear, castigar, pegar, humillar… Para controlar que el comportamiento sea el que se desea usa el refuerzo positivo de forma que manipule lo que el niño desea y chantajea, promete recompensas…

En realidad, en muchas ocasiones realmente se está sobreprotegiendo: no permite que el niño experimente con sus errores y asuma responsabilidad de su comportamiento porque constantemente está guiando y diciéndole lo que tiene que hacer o no.

Aspectos positivos

Este estilo de crianza genera un ambiente estructurado y predecible que puede aportar seguridad al niño. Además, se da importancia al respeto y se tienen expectativas elevadas sobre lo que pueden hacer los hijos lo que puede estimular el esfuerzo académico por ejemplo.

      2. Estilo de crianza permisivo

Estilo de crianza permisivo

Creencias de los padres

Los padres piensan que ellos no son importantes: el niño es el centro y el único que tiene derechos. Esto les lleva a sentirse impotentes y carentes de poder y control.

Tendencia de los padres

Tienden a dar todo el poder al niño cuyos deseos son siempre atendidos y sus demandas concedidas y, si no, se sienten culpables. No establecen reglas ni límites de forma que no hay estructura y es el niño el que tiene la responsabilidad en la toma de decisiones: hay  mucha libertad pero ningún orden. Además, son muy amables pero nada firmes. Esto hace que tengan que suplicar y rogar así como engatusar para que los niños hagan cosas que les corresponden llegando a ofrecer recompensas. Suelen querer proteger al niño de cualquier adversidad.

Aspectos positivos

El ambiente familiar es alegre y de confianza y el trato agradable. El niño no se siente amenazado y sí libre para expresarse.

      3. Estilo de crianza negligente

Estilo de crianza negligente

Creencias de los padres

Pese a creer que debería ser mejor padre, no sabe cómo hacerlo y se siente incompetente e innecesario. Considera que su presencia no solo no es positiva para la familia sino que es contraproducente y no se le necesita. Aborrece la situación y opta por no estar (en todos los sentidos de la palabra).

Tendencia de los padres

Se caracteriza por no exigir ni dar, no ser amable ni firme. No muestra respeto por sí mismo ni por su hijo al que no da ni libertad ni límites. Su actuación genera un ambiente caótico.

Aspectos positivos

En este caso no habría ningún aspecto positivo ya que deja a su hijo desvalido y en una posición muy difícil al no responder a sus necesidades.

      4. Estilo de crianza democrático

Estilo de crianza democrático

Creencias de los padres

El estilo democrático  implica que los padres confían en que su hijo es capaz de tomar decisiones y también confían en sí mismos como líderes. Sienten que su hijo es igual de valioso que ellos mismo y que todas las personas son importantes. Muestra amabilidad y firmeza y es flexible. Considera los errores como oportunidades de aprendizaje y no los penaliza sino que apoya a sus hijos en la búsqueda de soluciones.

Tendencia de los padres

El liderazgo es amable y firme con un trato respetuoso tanto hacia sí mismos como hacia su hijo al muestra consideración como una persona responsable y valiosa.  Por tanto, espera que el niño contribuya con expectativas realistas. Alienta la autonomía y toma de decisiones de su hijo dándole opciones y respetando sus ideas. Confía y tiene fe en su hijo y se enfoca en sus fortalezas reconociendo sus esfuerzos, no solo sus logros y valorando el error como experiencia de aprendizaje. Capacita y enseña autodisciplina creando rutinas que den estructura. Escucha y comparte sentimientos así como las opiniones de su hijo.

Aspectos positivos

Este estilo de crianza es el más educativo ya que realmente es el que prepara para la vida, tanto en sociedad como en cuanto a habilidades intrapersonales. Enseña a los hijos a aportar al grupo, a sentirse parte, a ser respetuosos con los demás y consigo mismo y a enfocarse en el proceso, no en el resultado de su trabajo lo que genera autodisciplina. La relación con los hijos es muy buena ya que hay un clima de respeto en el que los hijos no tienen miedo, no se sienten presionados por premios ni por castigos sino valorados, queridos y respetados.

estilos de crianza: cuadro resumen

Traducido y adaptado de Peaceful parent, happy kids de Laura Markham

¿QUÉ DECIDIMOS DE NIÑOS BAJO CADA ESTILO DE CRIANZA?

En los primeros años de nuestra infancia vamos diseñando una especie de plantilla de vida a través de la cual “funcionar”. Lo hacemos observando lo que pasa a nuestro alrededor, interpretándolo (con el desarrollo cerebral y experiencia de un menor de 5 años así que imagínate la conclusión), estableciendo una creencia sobre lo que ha ocurrido que nos lleva a tomar una decisión sobre qué hacer. Esto es lo que Alfred Adler llamó “lógica privada” que podemos correlacionarlo con el término “personalidad” y que nos guía toda la vida aunque no seamos conscientes de ello.

Varios aspectos influyen en cómo formamos nuestra lógica privada*, uno de ellos es el estilo de crianza de nuestros padres que, en función de su relación con nosotros nos puede llevar a pensar que….

Hijos de padres autoritarios

Estos niños crecen pensando que no tienen ningún poder ni control y que dependen de otras personas. No se sienten responsables pero sí inferiores a otros por lo que optan por conformarse tras la creencia de que los demás saben más. Esto viene porque creen que deben ser perfectos y superiores a los demás pero, lógicamente, nunca “llegan” y se sienten muy inadecuados. Es frecuente que se den dos situaciones: o bien el niño se rebela o bien se da por vencido y se vuelve sumiso. De esta forma, es probable que se den deseos de venganza, que escondan su mal comportamiento para que no les pillen o que solo hagan caso cuando se les obligue.

Crecen pensando que, para ser tenidos en cuenta es importante el poder y que deben ganar siempre para tener razón.

Hijos de padres permisivos

En este caso los niños bien creen que se lo merecen todo, bien piensan que son muy incapaces y por ello se lo hacen todo. Ambas cosas tienen repercusiones muy duras en la vida adulta ya que solo esperan recibir de los demás. Sienten que no hay límites y tienen poder para hacer lo que quieran si bien la vida les parece insegura por lo que necesitan ser cuidados.

Hijo de padres negligentes

La sensación con la que crecen estos niños es que no son importantes ni se les quiere ya que no son valiosos y no se lo merecen. Creen no importar a nadie y sienten mucho el peso de la responsabilidad porque deben decidir todo. No se sienten merecedores de amor ni de cuidados por los demás ni por sí mismos.

Hijo de padres democráticos

Estos niños confían en sí mismos; crecen con la percepción de que son capaces y responsables así como que pueden tener autodisciplina. También sienten que son buenos y valiosos tal y como son sin necesidad de ser perfecto y sin miedo a equivocarse, lo que les lleva a no temer probar cosas nuevas. Creen que pueden cooperar con los demás, que son importantes y cuentan para ellos y que son capaces de resolver problemas

LA INFLUENCIA DE LOS ESTILOS DE CRIANZA

El estilo de crianza de tus padres te ha influido doblemente. Por un lado, en las decisiones que tomaste sobre ti mismo cuando eras un niño. Por otro lado, en tu propio estilo de crianza actualmente.

Es probable que seas capaz de identificar con relativa facilidad tu estilo de crianza con tus hijos pero la pregunta es, ¿por qué crías así? ¿Qué te ha llevado a hacerlo de esta forma? Te invito a que cojas hoja y papel y dediques 3 minutos a desarrollar algunas ideas sobre ello.

Por otro lado, entender la influencia que el estilo educativo de nuestros padres ha tenido en cómo pensabas sobre ti mismo y actuabas de niño y cómo eso repercute en la adulto que eres hoy puede aclararte muchas cosas de tu vida. Para ello te sugiero que te hagas la siguiente pregunta:

¿Cómo influyó el estilo de crianza de mis padres en mi propia personalidad?

Para ello puede ayudarte plantearte las siguientes preguntas:

  • ¿Esperaban tus padres que obedecieras sin más o tenían en cuenta tus opiniones?
  • ¿Tus padres tomaban decisiones unilateralmente o contaban contigo y tus hermanos?
  • ¿Te sentías tenida en cuenta y se hablaban los problemas y escuchaban las emociones en tu casa o más bien parecías invisible en este sentido?
  • ¿Usaban tus padres premios y castigos para controlar tu conducta?
  • ¿Favorecían que pensaras por ti misma incluso si tus ideas diferían de las de ellos?
  • ¿Te dejaban hacer absolutamente todo lo que querías?
  • ¿Te permitían equivocarte sin resolverte “la papeleta” pero sí apoyándote?

Conocernos más profundamente permite que mejoremos nuestra vida así como que seamos realmente conscientes y libres en cuanto a cómo criamos a nuestros hijos ya que entendemos nuestras heridas y resortes y no actuamos guiados por ellos.

*Lógicamente, los métodos de educación utilizados por nuestros padres son un factor que influye en nuestra personalidad pero no el único. La personalidad de los padres, el ambiente familiar, los hermanos y la cultura en la que se nace son otros factores que, según la psicología adleriana, influyen en la formación de la personalidad. Y, lo que más impacto tiene son las decisiones inconscientes que vamos tomando sobre cómo somos, cómo son las personas y el mundo y qué tenemos que hacer para pertenecer y prosperar.

Espero que te haya gustado y sido útil está publicación y, si es así, me encantaría que la compartieras con  quien creas que pudiera estar interesado. Puedes hacerlo pinchando en los iconos que te encontrarás más abajo. Te dejo una imagen aquí.

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Comments (2)

  • Marta

    marzo 5, 2021 at 6:07 pm

    Me ha gustado el artículo Nuria, los métodos de educación utilizados por nuestros padres son un factor que influye en nuestra personalidad pero no el único.

  • tranquilitamente

    abril 19, 2021 at 2:17 pm

    ¡hola! entonces el cuadrante “ideal” parece ser el democrático, pero me despista la “baja capacidad de respuesta”, algo se me escapa que no estoy entendiendo bien, ¿me aclaras, porfa? ¡gracias!

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